El vino exige
un lugar a su altura.
Treinta años construyendo. Diez años produciendo vino propio. Diseñamos y construimos cavas privadas. Cada una minuciosamente elaborada y diseñada a la medida de sus exigencias más exclusivas.
Dos oficios,
un mismo rigor.
Macklish Group construye en Baja California desde hace treinta años. Hace una década, esa misma disciplina nos llevó a producir vino propio — y a entender, desde adentro, lo que una botella necesita para envejecer bien.
Una cava de Macklish no es un mueble instalado en un sótano. Es una obra de ingeniería excavada en la tierra, calculada para sostener temperatura, humedad y silencio durante décadas.
Cada cava se resuelve con la misma precisión técnica, desde el diseño hasta la guarda de la última botella.
Estudio de suelo, excavación certificada e impermeabilización estructural bajo nivel de piso.
Utilizando el mejor aislamiento que es el suelo y volviéndolo el mejor amigo de la guarda del vino.
Suelo natural, concreto armado, roca de la zona.
Madera de diferente tipo y una excelente luz indirecta que enfatiza las cualidades de cada elemento arquitectónico de la cava.
Desde 1000 botellas hasta tus propias necesidades.
Primero la vemos.
Luego la construimos.
Antes de tocar tierra, le mostramos su cava terminada. Visualizaciones fotorrealistas para aprobar materiales, iluminación y distribución antes de que inicie la obra.
Obra que se habita en silencio.
Tres cavas, tres programas distintos. Cada una resuelta a la medida del espacio y de quien la va a usar.
Doble Altura
Diez años de
vendimias propias.
Antes de construir una cava para usted, construimos la nuestra. Nuestra viña en Valle de Guadalupe cumple una década de vendimias — cada rack que diseñamos parte de lo que hemos aprendido guardando nuestro propio vino.
Esa doble mirada — de constructor y de vinicultor — es la que ponemos en cada proyecto.
Hablemos de
su cava.
Cada proyecto inicia con una visita al terreno. Respondemos en menos de 24 horas para agendar una consulta privada, sin costo ni compromiso.